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Teletrabajo: mitos y realidades

El teletrabajo es una opción que en nuestra sociedad aún parece extraño y de personas con problemas sociales y de comunicación. Sin embargo, la verdad es que cada vez veremos más de esto puesto que fuera del mito, esta categoría laboral estimula la eficiencia y la productividad, ayuda a que los empleados tengan horarios flexibles y que acoplen su tiempo laboral con el familiar.

 

Mitos y ventajas del teletrabajo

Entre los mitos más difundidos se encuentra que aquellos que practican el teletrabajo se levantan tarde, no tienen jefes, trabajan poco y holgazanean más, se aíslan del resto del mundo y realizan todas las funciones en pijama. La realidad es otra, ya que al depender de su propio estimulo ellos se obligan a cumplir con un estricto horario y programación que no excluye fines de semana ni altas horas de la noche.

Imagínate lo que sería vivir en tu oficina, estar un poco aburrido y pasar por delante del archivo donde se encuentra el trabajo de mañana, ¿no estarías tentado a adelantarlo, solo un poquito? Pues así se empieza y cuando terminas descubres que son las 23:00 y ni siquiera has cenado aún. Esa es la verdadera realidad de un teletrabajador que se respete y salga adelante en su oficio.

 

Las desventajas del teletrabajo son relativas y flexibles

Es cierto que al tener la posibilidad de realizar todo el trabajo desde tu propia casa con la ayuda del Internet no tienes que salir y esto podría crearte una vida sedentaria donde la falta de ejercicio te afectaría eventualmente. No obstante, cuentas con tiempo de sobra para acudir al gimnasio, solo tienes que programarte y no perder la costumbre por caer en la vorágine laboral.

Otra de las realidades es que los teletrabajadores consiguen mejores beneficios económicos con solo no realizar gastos en transportación o en indumentaria. Esto también se debe a que lo creas o no, ellos trabajan mucho más de lo que suponemos.